Para nosotras, las hijas y las nietas de las mujeres que fueron marcadas por el destino de la guerra civil española, hablar hoy de ellas es un deber de la memoria.
En nuestras manos, lejanas en el tiempo ya revanchas y sufrimientos, es más fácil recoger el testimonial femenino, es como digo, un deber, un deber de urgencia histórica pues muchas de ellas octogenarias, están en el camino último de sus días.
Los testimonios orales de la contienda, ...