De todos es sabido que los medios de comunicación siguen líneas editoriales que dictan los contenidos y el tratamiento que se le da a los temas en función de los intereses del grupo empresarial y no de la libertad de prensa del redactor (de esto hablaremos en otra ocasión, ya que es interesante el fenómeno por el que, cuando tenemos derechos para decir cualquier cosa, no podemos hacerlo porque no le interesa al que nos paga). Pero existen en la estructura mediática española ejemplos continua...