La empresa municipal de transportes de Barcelona insiste en desalojar Can Vies, un centro social con 13 años de presencia. La entidad alega obras para mejorar el acceso a una estación de metro.

LA CASA DE LAS VÍAS. El centro social contribuye a dar vida al barrio de Sants.
Cuando aún no se han cumplido tres años desde que la demanda interpuesta contra el Centro Social Autogestionado (CSA) Can Vies quedara desestimada por el juzgado de lo civil 22 de Barcelona, que acreditó el valor de un espacio básico para la vida asociativa y cultural del barrio de Sants, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), empresa legalmente propietaria del inmueble y cuyo mayor accionista resulta ser el Ayuntamiento de Barcelona, vuelve a la carga con una demanda que se traducirá en un nuevo juicio el 18 de febrero.
El desarrollo de la anterior campaña en defensa del CSA no sólo supuso un encuentro entre diferentes movimientos, entidades y activos sociales de Barcelona y de buena parte de Cataluña, sino que también desveló los verdaderos motivos que tenía la empresa para iniciar un nuevo proceso después de más de 10 años de proyecto y una primera denuncia retirada por la misma empresa a los pocos días de la ocupación, el 10 de mayo de 1997.
Alegando razones de accesibilidad, TMB siempre mantuvo el desalojo y posterior derribo del inmueble como una condición necesaria para el buen desarrollo de las obras que se realizaban en la estación de metro colindante a Can Vies, todo ello enmarcado en un plan de rehabilitación integral motivado por la llegada del AVE a la ciudad. Gracias al trabajo conjunto del tejido vecinal y asociativo, se descubrió que el plano sobre el que se estaba trabajando implicaba la construcción de un edificio de pisos de cinco plantas en el solar que hoy aloja al CSA, además de otros de hasta 11 plantas en los alrededores de las citadas obras.
Hoy, después de tres años, con la estación de metro acabada e inaugurada, y con el plan de reforma urbanística sin inversores después del festín de la especulación, el único argumento que sostiene TMB es el de la accesibilidad a la nueva estación de metro. Las asociaciones de vecinos, y la misma junta de Distrito, han reconocido que ésta no depende tanto de la presencia del centro social como de la finalización de las obras del cubrimiento de las vías del AVE. Frente a este hecho, la campaña de la defensa apunta a los criterios estrictamente políticos como los únicos que quedan en pie y hablan de “una nueva embestida del rodillo de la marca Barcelona, que se despliega de forma combinada al interés especulativo y turístico con una clausura del espacio político impuesto por el silencio, la imposición y la represión”.
Más de 13 años de trayectoria
En activo desde 1997, el CSA Can Vies ha supuesto y supone una escuela de participación social, cultural y política para centenares de personas en el barrio de Sants, así como un punto de encuentro entre las diferentes generaciones de activistas y militantes del barrio en el que compartir saberes, experiencias e inquietudes. Son incontables las actividades, charlas, talleres, jornadas, comedores que han albergado sus paredes en estos casi 14 años de existencia, todas ellas dirigidas a consolidar un imaginario y unas prácticas alternativas y contestatarias en este punto de la ciudad.
Fuente: www.diagonalperiodico.net






