Por: Colectivo Crisis
Redescubrir la autosuficiencia y la artesanía en la ecoconstrucción.
En las últimas décadas, el éxodo hacia la metrópolis ha provocado varios fenómenos: una mano de obra con conocimientos fragmentados, un uso de productos industriales para ganar tiempo a coste de una calidad inferior y una huella ecológica importante.
¿Por qué no volver al entorno rural para autoproducir lo que realmente necesitamos? ¿Cómo retomar el control de la construcción de nuestros hogares y la organización urbana y rural?
Autoconstruir ecológico con materiales locales y redescubrir técnicas antiguas.
La ecoconstrucción se basa en el redescubrimiento de técnicas antiguas, abarcando por ejemplo paredes de barro encofrado, adobes o paja, estructuras de madera, revoques interiores de barro, exteriores de cal y tierra, tejados de paja, cimientos de rocas y bambú, hasta suelos de tierra pisada y plasta de vaca para los más atrevidos.
También se busca el uso de materiales locales con una mínima energía gastada en su fabricación: la arcilla o la arena se sacan de los cimientos, la paja proviene de campesinos vecinos, la piedra se usa si abunda en el terreno y la madera proviene de árboles o arbustos locales. Podemos prescindir de muchos materiales industriales, cuya principal justificación es la de ahorrar en mano de obra calificada, para poder ahondar en un mayor beneficio empresarial.
El futuro habitante puede evaluar las opciones para autoconstruir su hogar,
suprimiendo así la distancia entre habitante y constructor. Para acceder a los conocimientos y propagarlos, puedes pedir a un artesano que te enseñe y resuelva las dudas regularmente y también que forme a más gente interesada en aprender. Se puede ofrecer trabajo a cambio de alojamiento y comida.
Deberíamos tomar conciencia también de que mucha gente mayor tiene amplios conocimientos para la autosuficiencia, además de ganas y tiempo para compartir con las nuevas generaciones.
Autoconstruir ecológico significa también construir pequeño, para un menor esfuerzo y menos impacto ambiental, así cada vez más gente escoge vivir en chozas de 40m2, yurtas o tipis. En Francia el movimiento ‘Habitat choisi’ (alojamiento escogido) reivindica el derecho a vivir en tales construcciones con autonomía.
Más info: www.casasdepaja.org
Fuente: www.sincapitalismo.net






