Alejandro Sanz pésimo demagogo, patético músico pero fiel perro de las discográficas

Mi amigo Delorian, productor de De La Rue Squad, ha sufrido un lógico ataque de ira, totalmente justificado, al leer “la perla” que nuestro queridísimo #alejandrosanzfacts, más conocido como “el artista antes conocido como Alejandro Sanz”, publicó ayer en El País, en twitter ya le han contestado “los señores de la red” (como él dice) de manera multitudinaria, también desde la asociación de internautas se han dignado a responder a las sandeces de dicho seudo artista y como no, Delorian no iba a ser menos. Os dejo con el artículo titulado:

Delorian vs Alejandro Sanz

Premio al bocazas del año

Algunos pensarían que Alejandro Sanz, después de recibir semejante varapalo como el que recibió en una conocida red social, optaría por evitar avivar más la polémica, pero claro, en casa de rico, si quieres caldo, toma un camión cisterna de caldo.
En el insultante artículo que ha escrito el bueno a la par que multimillonario del Sr.Sanz en el periódico El País (conocido boletín oficial del PSOE), artículo en el cual queda evidenciado que no es recomendable permitirle escribir un artículo a un burro con sombrero. La prepotencia con la cual escribe y las calificaciones que brinda en dicho escrito, le dejan como un aventajado alumno de maestros de la retórica “fascistoide” como Salvador Sostres y demás. Es sabido por todos que pretender bajar del olimpo de los artistas endiosados que viven de “puta madre” (no me perdonen la expresión), queriendo impartir lecciones al resto de mortales para erigirse como estandarte de un colectivo tan amplio como los artistas o creadores, acostumbra a provocar un sinfín de conceptos equivocados y demagógicos, fácilmente desmontables, para los que, sin habernos convertidos en artistas de gran éxito mundial, también somos músicos.
El argumento en el que mas ahonda el artista Miamileño, es en la supuesta defunción de la cultura, por culpa de la no aprobacion de la ley Sinde en el congreso de los diputados. Es esta precisamente la mayor de las mentiras que hay que rebatirle a este supuesto estandarte de las libertades.
Yo me centraré más en rebatir los típicos argumentos del lobby discográfico, pues como miembro de una banda musical, es en el que con más justicia puedo opinar.

Y es que la defunción de las reglas del mercado discográfico nada tiene que ver con la de la cultura señor Sanz. Justo al contrario, gracias a internet los artistas cuentan con muchísimas más opciones de promover su arte sin tener que rendirle cuentas ni a discográficas ni a demás editores. Es sabido por todos que a la hora de repartir el pastel de un álbum musical, el artista es quien menos recibe, después de que las distribuidoras, discográficas, etc… expolien
su obra. Evidentemente la difusión vía internet otorga una libertad absoluta al creador, contraponiéndose a los habituales comportamientos del negocio discográfico: imposición del estilo, censura en las letras, etc… Hace diez años si querías publicar tu música para el gran público, debías rendir pleitesía, caer en gracia y otorgar los derechos de tu obra. Ahora en cambio, todo hijo de vecino puede publicar su obra mediante la red en portales, blogs, redes sociales, etc… con la seguridad que nadie puede hacer negocio con su música más que uno mismo, mediante licencias como Creative Commons. El hecho de que se prescinda de un filtro para acceder al gran público evita desigualdades, puesto que ningún artista se quedara sin poder difundir su obra, se buena o mala. En ningún caso este antiguo filtro evito desastres para la cultura, pues cabe recordar que a Bertin Osborne, Jesulin de Ubrique o Ramoncin les han permitido publicar varios discos, demostrando que en la mente de las grandes discográficas solo ha existido el negocio, nunca la cultura, de la que tanto les gusta llenarse la boca. Obviamente también ayuda el saber que gracias a internet, el lobby formado por las discográficas, canales de televisión (léase MTV y otros), radios (los 40 principales y demás), la prensa especializada (rolling stone, etc…) han perdido parte de su capacidad para manejar los gustos del gran público, y de vender artistas imponiéndolos hasta la saciedad en los medios, mediante acuerdos económicos de extraña honestidad. No voy a ser tan necio e ingenuo de suponer que estamos ante el fin de este lobby, pero se empieza a intuir su defunción (insisto, no la de la cultura),las fuerzas se van igualando. Aunque a Alejandro Sanz la igualdad le incomode.
Y algunos dirán, ¿Cómo se puede ganar la vida un músico si nos es mediante la venta de discos? Pues muy sencillo, apostando por la música en directo, esa gran olvidada, a la que gobiernos y ayuntamientos se esfuerzan en liquidar (exceptuando macro conciertos o fiestas mayores), con la total pleitesía y apoyo de la SGAE. ¿Qué forma más directa de beneficio hay para un artista que la música en directo? Si dicho artista atrae al público desde su auto-gestionada difusión vía internet, y llena salas de conciertos es seguro que podrá vivir de su música. Y encima evitandose intermediarios carroñeros. Si nuestro gobierno, tan preocupado como esta por su tan amada cultura, decidiera otorgar ayudas, permisos, moratorias en los impuestos por licencias de apertura, etc… Conseguiríamos dotar a nuestras ciudades o pueblos de nuevas salas de conciertos, reforzando también las ya existentes, promoviendo una sana competencia que permitirá una mayor accesibilidad para el público en general si se consigue devaluar los precios de las entradas a dichos recintos. También se podrían otorgar ayudas para las salas que programen grupos noveles. Desafortunadamente nos encontramos en la otra dirección, cada día se encarecen las licencias de locales con música en directo mezclado con continuas amenazas de cierre, encareciendo así el acceso para el público y provocando una larga agonía a las pequeñas y medianas salas. Las únicas subvenciones son dirigidas a macrofestivales que otorgan más notoriedad en la prensa, aunque habitualmente su abanico de oferta sea ceñido a un modelo único de estilos musicales.

Alejandro Sanz debería saber que históricamente la humanidad ha perdido las batallas contra los avances tecnológicos. Es más, me sorprende que sea tan ingenuo…
No le veo quejarse cuando muchos campesinos se quedan en paro por la mecanización del trabajo en el campo, cuando las fabricas sustituyen operarios por robots, o el día que el mismo despache a su criado porque se puede permitir comprar un robot doméstico que le limpia, le cocina y encima no le pida bajas por enfermedad u otros e incómodos derechos laborales. Evidentemente con la desaparición de las discográficas mucha gente puede perder su empleo (aunque para variar siempre saldrá perjudicado el escalón más bajo de este sector), pero viniendo de quien viene, su protesta suena a demagogia barata, otorgándole una extraña pinta de sindicalista de mansión. Creo que hay muchas razones más importantes para atacar a los políticos, pues tampoco vi a Alejandro preocuparse por los recortes de derechos de los obreros españoles, que desembocó en la huelga general de Septiembre, ni creo que vaya a alzar la voz para protestar cuando suban la jubilación a los 67 años. Menos claro alzará la voz contra el PSOE, pues, ¿Cómo va a morder la mano del único partido que les sigue el juego? ¿Eso no es ser también un gran hipócrita señor Sanz?

Alejandrito nos demuestra que sólo se mueve por su propio interés económico y de aquellos que le catapultaron a vivir su cuento de hadas en Miami.

En lo de los impuestos ni entraré, por más que diga que él los paga, es mundialmente sabido que vivir en Miami no es casualidad, las rentas más altas, tributan la mitad en el estado de Florida que en España. Señor Sanz, siga haciendo su música vacía y sin mensaje para acallar a la fieras. El sistema se lo agradecerá.
Para salvadores de la patria, con Aznares, ZPes, Rajoyes, Esperanzas y etc… Ya estamos mas que servidos.

Comparte este articulo:
Digg Google Bookmarks reddit Mixx StumbleUpon Technorati Yahoo! Buzz DesignFloat Delicious BlinkList Furl

No hay comentarios to “Alejandro Sanz pésimo demagogo, patético músico pero fiel perro de las discográficas”

Deja tu Comentario:

Nombre (requerido)
Email (no serà publicado) (requerido)
Website:
Comentario